
Mas allá de la grandeza de la luna,
que aún sigue acompañada por las estrellas, como cada noche,
sigo en busca del Lucero que iluminó mi alma al mirarme,
con la inmensa inocencia de su enorme corazón.
Corazón que en cada silencio de mi nostalgia aún suelo escuchar,
tan real como si estaría en mi interior.
Soñando que quizás hay tiempo de alcanzarlo y arrebatarlo hasta aquí para permanecer a mi lado, extiendo mis manos para llegar a despertar en algún amanecer y poder cuidarlo con el incomparable calor de mi amor.
Amor que solo su esencia pudo producir,
alimentar en cada rincón de mi cuerpo y mente…
Y ya entregada, esclava de sus besos que me recataron y me hicieron despertar en un mundo transparente, puro y único.
Aquel mundo donde ya no quiero huir,
en el cual elijo permanecer y crecer solo con la presencia de aquel ángel que creo mi sueño, mi camino…
Ese camino donde dejaré historia sellada si te animas a recorrerlo conmigo,
mi mano espera por ti, solo muéstrame tu palma si sientes que soy parte de ti y de esa manera podremos a todo resistir…
D.S.O.